Mensajes:
Vulcano: Spock, va siendo hora que te retires a meditar.
Joseba: Juanjo, te escribo en tu lengua materna, el español, para que me entiendas bien. Mucho te has esforzado con el vascuence pero a día de hoy, todavía sueñas en español, por mucho que te pese.
Pues eso, a lo que iba, ya ves, se te acabó el chollo y ahora... ¿al paro tal vez?. Qué cosas tiene esto de la democracia: cuando sale lo que te apetece está bien pero cuando la gente no te vota... ah, entonces es que no hay democracia. Se os ve el plumero, ese tufillo neonazi, xenófobo, integrista que inunda vuestro entorno. En fin, que le vaya bien y espero que pronto encuentre algún trabajo acorde con sus destrezas/calificaciones. Agur Juanjo.
Oscar Rebolledo Etchepare: Tu mensaje nos llega incluso a quienes estamos lejos, como es mi caso en Chile, sigamos luchando por la independencia y el desarrollo del País Vasco.
Basaurikoa: Aupa Lehendakari. Me ha dado mucha pena que dejes la política, se que tu no le ibas a poner las cosas fácil, pero algo me dice que tu no nos vas a abandonar y que vas a estar ahi para ayudar a nuestro pueblo. Musu haundiba zurentzat eta zure familiarentza. GORA EUSKADI ASKATUTA!!!!!
aiboa: Ibarretxe, ni zu bezala laudiotarra naiz eta eskertu nahi dizut zure ideiak aurrera eraman izana beti, ez aldatzea komeni ez zalako edo interesengatik. Patxik irabazi du oso era ziztrin batetan eta nik espero dut laister gobernua aldatu beharra ( nolako ideiak ditu Basagoitik eta jendea bera alde dago? ezin dut horrelakorik sinetzi)
Sephiroth: Eskerrik asko nola izan zarelagatik. Soy y seré un votante de Batasuna pero siempre he mostrado simpatía hacia tu forma de ser y por intentar acercarte a todos. Me gustaría ver a Egibar sustituyendote, pero dificil lo veo. Un tío sin estudios pero apoyado por el poder de españa te ha quitado el puesto. Ahora toca lamentarnos de que aún haya gente que se cree de izquierdas y socialista votando al PPSE. Algún dia aprenderemos como pueblo.
Me gustaría que el PNV hiciese una oposicion férrea, negandose pactar absolutamente todo lo que necesite de sus votos (por negativa del PP), obligando a los españolistas a convocar elecciones anticipadas. Creo que los votantes del PNV lo entenderían, y tendrían el apoyo de todos los vascos (nacionalistas vascos, no nacionalistas españoles evidentemente).
Agurrak ta sorte on en todo lo que hagas
El Andalú: Estas cosas suelen pasar en el juego de la Democracia. Hay que entregar los cargos cuando el Pueblo los solicita...
Saludos
ane: Jaun Jose Ibarretxe Jauna, zu zara gure lehendakaria eta ez partido españolistek implantatu diguten Patxi Lopéz .
Tristetu egin nau zeure joateak baina suerte on zure bide berrian .Bihotzez esaten dizut ea egunen batean berriro lehendakaritzara aurkezten zaren .
Lehendakari , fiña , langilea izan zara eta milla esker geure herria ain ondo aurkezteagatik.
Gora EUSKAL HERRIA
Un euskaldun emigrante.: No puedo privarme de copiar en este blog el artículo escrito por el eminente jurista D. ANGEL GAMINDE MONTOYA. Merece ser dado a conocer públicamente como todos sus artículos. Copiado de su sitio http://www.gamindeabogados.com/inicio.php
- TIEMPO DE ADVIENTO...., CON HURACANES
En la mañana del día de hoy (6-5-09) he podido percibir, con desolación y verdadero desánimo, cómo se ha recibido en los muy variados medios de comunicación nacionales madrileños, el apartamiento (trufado de la derrota de Ibarretxe y del nacionalismo vasco. Por ese orden.
Realizado un barrido por las muy variadas emisoras que transmiten desde Madrid, mi observación es que la alegría mostrada lo era, esencialmente, mucho más por la derrota de Iberretxe, que por el triunfo del binomio López-Basagoiti.
No se sacudían los denuestos contra el PNV (no conviene, a mi juicio, porque dentro del partido hay sectores-responsables en parte y a mi juicio de la derrota final de Iberrtxe) con los que en su día se podrá y deberá pactar (la situación del PSOE en Madrid no está para perder al PNV, --de ahí también la alusión en el discurso escrito de Patxi López a Josu Jon Imaz--), sino esencialmente contra Ibarretxe. Se ha personalizado la derrota no en el PNV, sino en un Lehendakari, que acertado o no, esto es otra cuestión, solo ha tenido la decencia de ser coherente con lo que él y su partido predican, como resultado final de sus aspiraciones políticas -independencia- y ha tratado de ponerlo en funcionamiento, dando eso sí, la voz al pueblo vasco. A todo el pueblo. No solo a los nacionalistas. Quede claro.
Conocía, desde hace muchos años, qué es lo que se ha venido sintiendo por “los vascos” de los tiempos de Franco, en Madrid y en el resto de las Provincias de España. Eramos y así se nos consideraba, gente de orden, trabajadores, fieles a la palabra dada y con los que se podía, esencialmente, hacer pingües negocios. El dinero era nuestro capital signo de distinción.
Cuando los vascos volvieron a tomar conciencia de que aparte de industriosos, fieles y juerguistas empedernidos en los madriles, eran también un pueblo, con unas características innegables (lengua, cultura, organización propia, etc.), comenzaron las miradas de reojo y las primeras alarmas saltaron.
Cuando este reconocimiento de lo propio y diferencial avanzó y se transformó en exigencia democrática (no me referiré a ETA para nada) eso sí, las miradas de soslayo, se transformaron en torvas.
A partir del momento en que alguien (Ibarretxe), se decidió a poner negro sobre blanco lo que para él constituía la esencia del ser nacionalista vasco, y transcribió a papel, los que para él y para muchos otros como él, constituían los mínimos exigibles en una futura relación con el Estado español, la torvedad de las miradas se interiorizaron, se expandieron y comenzó una campaña, lenta, poderosa y progresivamente ascendente, cuya misión consistía, exclusivamente, en separar al Sr. Ibarrtxe del poder en Euskadi, de forma que este fuera irremediablemente sustituido por otras fuerzas que hasta entonces, habían dormido el sueño de los justo en la oposición, por decisión no de Madrid, sino de los propios ciudadanos de Euskadi.
Y para ello, con paciencia, con rigor e inteligentemente, eso sí, pero muchas veces con absoluto sentido de la “omertta”, de la “vendetta”, de la traición de algunos y la connivencia y la flojera de otros, se pusieron en funcionamiento, no solo los medios políticos al uso, sino lo más importante, los medios informativos y hasta los medios judiciales (¡qué desdoro para Jueces y Magistrados!), que al servicio del poder político-económico procuraron ir arrinconando a quien o a quienes, por medios “exclusivamente” democráticos, intentaron poner en marcha una idea de organización política diferente. Encabezados, eso también, por el Lehendakari.
Y esto claro está, esto, por intolerable, por salirse de los cauces católico-reales, no se podía permitir. Porque España y su Constitución, son una y solas y desde 1.492 España es una y desde 1.978 es otra, y ambas las dos, desde antaño y ogaño, tienen carácter de absolutamente inmutables. Y con ella, con esa España debía caminar Euskadi, sin salirse ni un ápice de aquéllos principios. Y nada ni nadie, por ello, puede siquiera, tratar de introducir modificación alguna al respecto, porque para jacobinos nosotros, ni los franceses, adscritos a la “Societé des amis de la Constitution”, como Mirabeau, Robespierre o Danton, nos ganaban a centralismo, a protección maternalista de la España única, quizás un poquito descentralizada, pero nunca rota (¡oh que término tan unionista!) de sus Autonomías, de manera que un, (en el fondo de su corazón), girondino como Ibarretxe, debía ser apartado, sin piedad y sin perdón, de la “gobernanzza” del País Vasco o Euskadi. Y han ido a por él.
Se ha hablado mucho y siempre, por los voceros del PP y del PSOE, de la posibilidad indudable, de que todas las ideas políticas pueden y deben ser defendidas en sede parlamentaria. Sí, pero históricamente esto ha supuesto, que cuando quien tenía ideas diferentes y pretendía ponerlas en funcionamiento en el Parlamento (¡cuidado no en la calle a base de manifestaciones o a tiros -como en la Cruzada!-), no solo debía ser derrotado (lo que era perfectamente legítimo) en dicha sede, sino ¡oh sorpresa!, sino denostado, insultado, vejado y al final, despedido, sin honor, a los infiernos del olvido. Y todo por tratar de ser un mero demócrata.
Y han al frente de su oposición el llamado Plan Ibarretxe y la Ley de consulta, afirmando además que esta sociedad es distinta al 50% (a base de repetirlo nos olvidamos de que la realidad no es así, porque números cantan, son el 48% constitucionalistas y 52% nacionalistas vascos) lo que les hace concluir que cualquier proposición hacia la autodeterminación o la independencia, son, cuando menos, en versión de D. Baltasar, alegales. Y si son legales, (que lo son), pues muy bien, se hace una Ley en contra y Santas Pascuas.
Porque la alegría que he percibido en todos esos medios, escritos, radiofónicos y televisivos, no lo era tanto por la victoria de PSE (que sí), como por la derrota del enemigo. Ibarretxe. Y en verdad que esto no es más que el exacerbamiento por reconocimiento de las propias limitaciones, porque ordinariamente uno espera que cuando se ganan unas elecciones, este triunfo sea fruto de los errores del Gobierno y del ofrecimiento de un programa de gobierno capaz de sustituir a los ocupantes del poder y de ilusionar a la ciudadanía (caso paradigmático el de Obama), pero nunca sobre la base de que la persona que ocupa el cargo, no es que lo haya hecho mal en sus tareas de gobierno (diría que en el caso Ibarretxe en términos genéricos, la valoración de su función de gobernante merece un noalto), sino que al ser considerado un hombre “políticamente incorrecto y hasta indeseable”, debía ser sacrificado, lo que de otro lado, ha servido muy bien, como ocurre en incontables ocasiones, para ocultar las propias deficiencias.
Porque, dígaseme, aparte del asunto de las víctimas del terrorismo, de la derrota de ETA y del ofrecimiento de mano tendida, ¿qué novedades aporta el nuevo gobierno, en orden al mejoramiento de las tareas realizadas hasta hoy?.
Esta debería haber sido la gran cuestión.
Cuando ante una situación como la que se atraviesa, de una escasez cuasi absoluta de la actividad del terrorismo, al menos comparativamente hablando con aquéllos más de doscientos muertos-año, se sigue haciendo de su derrota (¿en qué quedamos, no está prácticamente derrotada ya ETA?) sea este el “leit motiv” del programa del PSOE-PP, ¿qué podemos esperar?.
Por ello me ha producido una penosa impresión la escasa capacidad democrática del periodismo español. Al menos de muchos de sus medios de comunicación. De un escoramiento formidable. ¡Y Patxi López habla de hacer una ETB más plural!. ¿Quizás como Intereconomía, como la COPE, como la propia SER?.
Vamos a ver qué modelo nos copia, porque a mi modesto juicio y por hablar de medios que conozco, ETB y radio Euskadi, si algo puede reprochárseles, es que poco o nada de “jaleo” (de jalear), han dedicado a ensalzar los logros del Gobierno. Siempre ha existido una especie de temor aldeano a no poner de manifiesto lo que se hacía. ¡Así nos ha lucido el pelo! Y además, en lugar de colocar antenas que permitan a estos medios ser vistos y oídos en todo el País, pues que no, que la antena hasta Orduña y ya vale. A veces parecemos, honradamente, tontos del culo.
Porque veamos, lo que se reprocha a Ibarretxe es haber presentado un plan, el suyo y el de los dos partidos que lo han acompañado EB y EA, primero al Parlamento vasco, donde se aprueba y luego, al Parlamento español, donde se le derrota y se archiva. ¿Qué déficit democrático se observa en esta actitud?.
Se dice. Debía haber consensuado ese plan con el resto de las fuerzas políticas, antes de presentarlo en ningún lado. Pero bueno, digo yo. ¿Para qué sirve el Parlamento?. ¿No es este la representación genuina del pueblo?. Pues allí fue el dichoso Plan y su coetánea Ley de Consulta, en primera Instancia. Y por no hablar, si se hubiera llegado a acuerdos anteriores como dicen los impugnantes, del “cepillador mayor del Reino”, D. Alfonso…., no Alonso no, que es majo, el Guerra, ese! ¡Ya nos queda poco pelo, como para que encima nos lo quiera tomar D. Alfonso!
Aprobado en Vitoria, ni siquiera fue “recurrido” en apelación por los derrotados, para ante el Parlamento español. Fue su propio valedor, Juan José Ibarretxe, el que, reconociendo el valor del Parlamento de Madrid, se fue allí, a fin de que las fuerzas políticas que representaban a todo el País, lo derrotaran.
Fue democrático y educado. Porque Ibarretxe sabía lo que le esperaba en Madrid. Pero fue. Y volvió. Pero no se le perdonó, ni se le perdona (y mucho me temo que algo de eso hay también dentro de sus propias filas) el atrevimiento de ir y someterse a la oposición en Pleno de las fuerzas jacobinas. ¿Quizás en lo que se está pensando, inconscientemente espero, es que Ibarretxe y sus colegas, debieron haber salido a la calle, con el Plan al frente, la Brunete por detrás y la Ertzaintza como infantería, a fin de “imponer” ciertos trágalas como los que en este País estamos soportando, resignadamente algunos, cabreadamente otros, de ciertas Leyes y resoluciones judiciales que están haciendo más por la unidad patria, que todas las ideologías ultraderechistas al uso?. ¿Era eso lo correcto, lo adecuado, lo conforme a derecho?. ¿O más bien ese fue el camino de espinas de un demócrata, que a fuer de serlo, ha perdido, no solo el poder, sino al parecer la confianza y el apoyo de los propios?. Porque y esta es otra. ¿Dónde estaban, por ejemplo, los que dentro de su propio partido dijeron que apoyaban el proyecto?. Imagino que tomando vinos en el batzoki de turno (a salvo las honrosísimas excepciones de los tres Diputados Generales, y de Iñigo Urkullu y Belén Greaves, chapeau para los cinco), para que “quien les condujo a la derrota”, pagara su atrevimiento con la expulsión a la oscuridad del Averno
Este es el “pecado” de Ibarretxe. Y por este pecado, del que en modo alguno se ha arrepentido y espero personalmente que no se arrepienta (otra cosa es lo que yo votaría al Plan, si llegara el caso), se le ha condenado y los “mass media” han cantado alborozados la personal derrota de Ibarrtexe, que harto, lógicamente, de extraños y “propios” y seguramente más a causa de estos que de aquéllos, se ha ido a su casa, con su Begoña y sus hijas, que estarán no menos hartas que él, de la clase de personas que pueblan este País, y que le ha tocado dirigir, de otro lado y para mí, sabiamente durante diez años.
Algún día se darán cuentas estos tales, que personas como Ibarrtxe son las que hacen democracia, porque siendo fieles a sus ideas y conociendo de antemano su derrota, no dudan en someterse al dictado de los Parlamentos, dueños y señores, exclusivos, de la voluntad del pueblo. De estos, quedan media docena y me sobran algunos dedos. De ambas manos, quizás.
Ibarretxe, no olviden los tales, y estimo que esto es muy importante, no solo ha presentado su Plan. Ha gobernado este País para todos, porque no parece sino que, el bienestar económico logrado, el grado de mérito alcanzado por nuestras ikastolas, a nivel educacional y del resto de los colegios y centros de enseñanza, de la Sanidad (hoy en horas bajas es cierto), en cultura, en servicios, de la transformación de Euskadi y sobre todo de Bizkaia, de zonas industriales en regiones de servicios creadoras de riqueza cultural y económica, solo se hayan beneficiado los nacionalistas. Todos, incluidos los liberales y no nacionalista, como yo, nos hemos beneficiado de un Gobierno que ha sabido hacerlo con esfuerzo, con visión de futuro, con ahinco y hasta con ferocidad en el trabajo. Pero todo esto, parece no significar nada. Y sí significa. Vamos a ver cómo el nuevo gobierno supera el listón.
Espero que así sea (ya estoy a una altura de mi existencia en la que me toca pensar, al menos un poco, en mi propio beneficio) y por ello, en su día, juzgaré al nuevo Lehendakari, y su Gobierno por lo que haya hecho, no por lo que haya pensado o dejado de pensar, ideológicamente hablando.
Agur Lehendakari. Poz agurra Lehendakari.
nineu: Lehendakari jauna, eskerrak eman nahi dizkizut herri honen lehendakari hain modu bikainean izateagatik.
Benetan herriaren lehendakari izan zarela, nahiz eta aspektu ideologikoren batzutan agian ados egon ez, zalantzarik ez daukat zeu herriaren lehendakari izan zarela.
Orain datorren lehendakaria, López jauna, ez da izango herriaren lehendakaria. Konstituzioaren lehendakaria, tribunalen lehendakaria, alderdien legearen lehendakaria edo halakoa izango da, baina euskal herriaren lehendakaria ez da izango.
Herri honen gehiengoa abertzalea delako eta nahiago zuelako zeu edukitzea lehendakari bezala.
Eta hori ez du inork aldatuko.
Zorte on lehendakari, Euskal Herriak badauka erreferente politiko bat bakea eta askatasuna lortzeko etorkizunean.
Agur lehendakari, eta gora Euskal Herria!